SALTA, Argentina - "¿Qué hago con este papel?" se preguntó Elizabeth Giménez. Le acababan de otorgar una orden judicial de protección que impedía legalmente que su esposo y su hijo se acercaran a ella después de años de golpes y humillaciones. Pero, como a muchas mujeres y LGBTI+ en situación de violencia, nadie le había explicado cómo funcionaba la orden de protección o qué venía después.

Fue entonces cuando escuchó a un grupo de mujeres en la mesa de al lado hablando sobre la violencia de género. Eran del Foro de Mujeres para la Igualdad de Oportunidades, una organización de la sociedad civil aliada de la Iniciativa Spotlight que lucha por los derechos de las mujeres. Pudieron explicarle lo que significaba la orden y las opciones disponibles para protegerse de sus agresores si no cumplían.

Hoy Elizabeth llama a estas mujeres sus "compañeras y hermanas".

Problema global, soluciones locales

Irene Cari (izquierda), Presidenta del Foro de Mujeres por la Igualdad de Oportunidades

La experiencia de violencia de Giménez no es poco común. Durante 2020, Argentina registró un femicidio cada 35 horas, según el Registro Nacional de Femicidios de la Corte Suprema de Justicia. El mismo año, 11 mujeres fueron asesinadas solo en Salta.

Muchas veces, a las mujeres en situación de violencia no se les explica cómo encontrar ayuda. “No sabía qué hacer, a quién acudir, hacia dónde correr”, dice Alexandra Palomo, Vicepresidenta del Foro de Mujeres por la Igualdad de Oportunidades y Directora de la Dirección de Mujer, Género, Diversidad, Niñez y Familia del municipio de La Merced en la provincia de Salta. Ella misma dejó una relación violenta.

“Tener personas que me apoyaron, me escucharon y me creyeron fue fundamental [para salir de la situación]”, dice. “Eso es lo que hacemos hoy en el Foro. No hay una sola mujer que haya venido aquí en busca de ayuda que no haya compartido una taza de té, un mate cocido o un café con nosotras. Crecí en un ambiente machista y no fue hasta que conocí a las mujeres en el Foro que comencé a deconstruir todo eso”.

 

“Tener personas que me apoyaron, me escucharon y me creyeron fue fundamental [para salir de la situación]”, dice. “Eso es lo que hacemos hoy en el Foro. No hay una sola mujer que haya venido aquí en busca de ayuda que no haya compartido una taza de té, un mate cocido o un café con nosotras. Crecí en un ambiente machista y no fue hasta que conocí a las mujeres en el Foro que comencé a deconstruir todo eso”.

Las experiencias de Giménez y Palomo muestran por qué es fundamental que el Estado y las organizaciones de la sociedad civil trabajen de la mano. Las leyes y políticas que protegen a los grupos mas dejados atrás son importantes, pero solo pueden ser efectivas cuando las personas entienden sus derechos y saben cómo navegar por el sistema legal.

Las leyes y políticas que protegen los derechos de las mujeres y las niñas son importantes, pero solo pueden ser efectivas cuando las mujeres y LGBTI+ entienden sus derechos y cómo navegar por el sistema legal.

La Iniciativa Spotlight está apoyando el trabajo del Foro a través de un grant que le permitió a la organización capacitar a más activistas para ayudar a las mujeres y LGBTI+ en situación de violencia y adquirir la tecnología que necesitaban para manejar los casos. El Foro ahora ha sistematizado los registros de casos y está utilizando teléfonos celulares de la subvención para conectarse con las mujeres durante la pandemia.

“La Iniciativa aportó de manera muy importante a nuestra organización”, explica Cecilia Cantoya, quien forma parte del equipo de asistencia del Foro. “Nos permitió acceder a recursos tecnológicos fundamentales para la atención durante la pandemia”.

Una red para conectar a las mujeres

Entre otras actividades, el Foro de Mujeres por la Igualdad de Oportunidades brinda asistencia a mujeres y LGBTI+ en situación de violencia mediante la creación de redes comunitarias dirigidas por mujeres.

“En la provincia de Salta hay muchos lugares alejados de la capital y municipios donde no hay internet, línea telefónica ni Whatsapp”, explica la presidenta del Foro, Irene Cari. “Por esta razón, es muy importante tener redes comunitarias [a las que puedan acudir las mujeres]”.

Estas redes brindan apoyo personalizado y conectan a las mujeres con los servicios legales.

“Llegamos a un lugar, nos ponemos en contacto con quienes lideran las ONG locales y los centros comunitarios, y buscamos las y los referentes de estos vecindarios”, explica Cari. Luego agregamos a estas personas a nuestra red y las capacitamos en temas de género para que puedan apoyar a las mujeres en situación de violencia”.

Impulsando organizaciones de la sociedad civil

Cari, Palomo y Cantoya están de acuerdo en que su trabajo tuvo un antes y un después.

Todo cambió radicalmente en marzo de 2009, cuando se promulgó la Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres. La Iniciativa Spotlight ha trabajado por el fortaledcimiento de esta ley y garantizar que las OSC puedan ayudar y proteger a las mujeres en situación de violencia.

“La Ley 26.485 ha dado legitimidad a las actividades que venían realizando las OSC para prevenir, atender y erradicar la violencia contra las mujeres”, asegura Cantoya.

Cari explica: “Nos permitió denunciar y exigir lo que nos faltaba para la atención y protección de las mujeres en situación de violencia. También nos dio la posibilidad de hacer convenios con los municipios y contar con más fondos para asistir a las víctimas”.

Sin embargo, aclara que la ley "no es suficiente" y dice que se debe hacer más para llegar mejor a las mujeres y niñas de las comunidades indígenas, que a menudo tienen dificultades para acceder a los servicios.

Aún así, Cari tiene esperanzas sobre el futuro. “Somos mujeres resilientes que hemos superado la exclusión y la pobreza y hoy nos miramos al espejo y vemos una organización de base fortalecida”, dice. "Porque las mujeres nos encontramos, articulamos y nunca nos abandonamos".

Aún así, Cari tiene esperanzas sobre el futuro. “Somos mujeres resilientes que hemos superado la exclusión y la pobreza y hoy nos miramos al espejo y vemos una organización de base fortalecida”, dice. "Porque las mujeres nos encontramos, articulamos y nunca nos abandonamos".

Por María Isabel Guelfo