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SALTA, Argentina - “Information doesn't reach our communities,” says Estela Torres, who comes from the Toba community of Monte Carmelo Komlahachaca in Salta province. She joined one of Spotlight Initiative’s gender-based violence prevention workshops in 2021 and trained as a ‘Local Promoter’ in an effort to help close this information gap. “Violence is a very important issue for me because I’ve had experiences [with it],” revealed Rosa Ferreyra, another attendee and Local Promoter from the same community. 

According to statistics from the Women's Office of the Supreme Court of Justice of the Nation, Salta has one of the highest femicide rates in the country (1.78%).  In 2021 there were 13 femicides in the district: one woman killed for every 56,040 women in Salta. This year, there have already been five femicides in the province. Three of the women and girls killed were indigenous, according to the Gender Violence Observatory Ahora Que Sí Nos Ven (Now that they see us), and  two of the victims were indigenous adolescents aged 12 and 14 from Salta. 

“I see husbands mistreat women. There are young girls and adolescents who also suffer,” says Ana Clara, Cacica (leader) of the Wichi community Six Brothers. “I sometimes explain it to my community. I tell them that it doesn't have to be like that.” 

Ana Clara is the Cacica (leader) of the Wichi community Six Brothers.

Ana Clara is the Cacica (leader) of the Wichi community Six Brothers. Photo: Fernando Aramayo/UNFPA Argentina

The Spotlight Initiative is working with UNFPA, the government of Salta and the SCO Red Cross to run awareness-raising workshops focused on the promotion of sexual and reproductive rights, and the prevention of gender-based violence in indigenous communities. The project trains women as local promoters so they can share their knowledge with their communities.

Workshops cover how to identify cases of violence, including sexual violence and the exploitation of women and children; how to make a safe referral to the relevant services; and how to follow up on cases. They also focus on contraceptive methods and the prevention of STIs. For many of these women, it’s the first time they’ve participated in this kind of activity. In a respectful environment, they share different experiences of violence —especially in health institutions. Indigenous women often face additional discrimination due to both their gender and their indigenous identity when accessing services.

"I had my first baby by cesarean section. When they managed to get him out, they told me he was dead. They didn't even let me say goodbye," revealed one of the women.

"I had my first baby by cesarean section. When they managed to get him out, they told me he was dead. They didn't even let me say goodbye," revealed one of the women.

“I had a cesarean section for my second child. They kept me open for more than two hours without sewing me, without anesthesia. I begged them to sew me up, but the nurses only laughed and made fun of me saying: ‘why are you complaining if this is your second child, you should be used to it by now’. I was in so much pain that I started crying and only then, they finally sewed me up,” shared another.

“We continue to work with a strong focus on the territories where the largest gaps exist, so that women, young people and adolescents can make free and informed decisions and thus exercise their bodily autonomy, without violence or coercion,” explained Mariana Isasi, Head of UNFPA Argentina. “We are convinced that sensitized communities and people can transform realities.”

These workshops focus on women from indigenous communities, but also state officials, including health personnel. Edgardo Sosa, General Manager of the Santa Victoria Este hospital, explained the importance of having medical practitioners who are able to help people understand their reproductive rights. 

“We have pregnant teenagers. One of the main ways to address this issue is training doctors in contraceptive methods, how to use them and breaking down myths,” he said. 

More than 100 women from the communities were trained as well as 42 state officials. An intercultural and rights approach is taken to ensure that officials can assist indigenous women experiencing violence in a respectful and understanding way.

Ms. Torres said the workshops were very useful for communities like hers where information is scarce. “We are now able to take the message to young girls, teach them how they can take care of themselves,” she explained. She highlighted the importance of knowing that they have the right to make choices about their bodies, life and future: “It's very important for women, adolescents and girls to know that we as women can decide”.

By Maria Isabel Guelfo

Language: 
Espagnol
Title: 
Así trabajan las mujeres indígenas en Salta por el fin de las violencias de género en sus comunidades
Body: 

SALTA, Argentina- “Una está metida en las comunidades y no llegan mucho las informaciones”, dice Estela Torres, de la comunidad toba de Monte Carmelo Komlahachaca en la provincia de Salta. Ella participó de los talleres de prevención contra la violencia de género brindados por la Iniciativa Spotlight en 2021 y se capacitó como Promotora Territorial en un esfuerzo por ayudar a cerrar esta brecha de información.

“La violencia es un tema muy importante para mí porque he tenido experiencias [con ella]”, revela Rosa Ferreyra, Promotora Territorial de la misma comunidad quien también formó parte de los talleres.

Según estadísticas de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Salta tiene una de las tasas de femicidio más altas del país (1,78%). En 2021, hubo 13 femicidios en la provincia: una mujer asesinada por cada 56.040 mujeres en Salta. Este año ya se han registrado cinco femicidios en la provincia. Tres de las mujeres y niñas asesinadas eran indígenas, según el Observatorio de Violencia de Género Ahora Que Sí Nos Ven, y dos de las víctimas eran adolescentes indígenas salteñas de 12 y 14 años.

“Veo maridos que maltratan a las mujeres. Hay niñas y adolescentes que también sufren”, dice Ana Clara, Cacica de la comunidad Wichi Seis Hermanos. “A veces se lo explico a mi comunidad. Les digo que no tiene por qué ser así”.

La Iniciativa Spotlight está trabajando con UNFPA, el gobierno de Salta y la Cruz Roja para realizar talleres de sensibilización centrados en la promoción de los derechos sexuales y reproductivos, y la prevención de la violencia de género en las comunidades indígenas. El proyecto capacita a mujeres como promotoras locales para que puedan compartir sus conocimientos en sus comunidades.

Ana Clara es la Cacica de la comunidad Wichi Seis Hermanos

Los talleres abordan desde cómo identificar casos de violencia, incluida la violencia sexual y la explotación de mujeres y niños hasta cómo realizar una derivación segura a los servicios pertinentes; y cómo hacer el correcto seguimiento a los casos. También se centran en brindar información sobre métodos anticonceptivos y la prevención de las infecciones de transmisión sexual (ITS). Para muchas de estas mujeres, es la primera vez que participan en una actividad de este tipo. En un ambiente de respeto, comparten diferentes experiencias de violencia, especialmente en instituciones de salud. Las mujeres indígenas enfrentan discriminación adicional debido a su género y a su identidad indígena cuando acceden a los servicios.

“Tuve mi primer bebé por cesárea. Cuando lograron sacarlo me dijeron que estaba muerto. Ni siquiera me dejaron despedirme, lo tiraron a la basura frente a mis ojos”, reveló una de las mujeres que participó de los talleres.

“Tuve mi primer bebé por cesárea. Cuando lograron sacarlo me dijeron que estaba muerto. Ni siquiera me dejaron despedirme, lo tiraron a la basura frente a mis ojos”, revela una de las mujeres que participó de los talleres.

“Tuve una cesárea con mi segundo hijo. Me mantuvieron abierta más de dos horas sin coserme, sin anestesia. Les rogué que me cosieran, pero las enfermeras solo se rieron y se burlaron de mí diciendo: '¿por qué te quejas si es tu segundo hijo, ya deberías estar acostumbrada'. Tenía tanto dolor que comencé a llorar y solo entonces, finalmente me cosieron”, comparte otra de las mujeres.

“Seguimos trabajando con un fuerte enfoque en los territorios donde existen mayores brechas, para que las mujeres, jóvenes y adolescentes puedan tomar decisiones libres e informadas y así ejercer su autonomía corporal, sin violencias ni coacciones”, explica Mariana Isasi, Jefa de Oficina de UNFPA Argentina. “Tenemos la convicción que las comunidades y personas sensibilizadas pueden transformar realidades”.

Estos talleres no solo se dirigieron a mujeres indígenas, sino que también fueron orientados a funcionarios estatales, incluido el personal de salud. Edgardo Sosa, Gerente General del hospital Santa Victoria Este, explica la importancia de contar con personal de salud que puedan ayudar a las personas a comprender sus derechos sexuales y reproductivos.

“Tenemos adolescentes embarazadas. Una de las principales formas de abordar este tema es capacitar a los médicos en métodos anticonceptivos, cómo usarlos y romper con los mitos”, dice.

Se capacitaron más de 100 mujeres de las comunidades y 42 funcionarios estatales. Se adoptó un enfoque intercultural y de derechos para garantizar que los funcionarios puedan asistir a las mujeres indígenas en situación de violencia de manera respetuosa y comprensiva.

Torres dijo que los talleres fueron muy útiles para comunidades como la suya donde la información es escasa. “Ahora podemos llevar el mensaje a las jóvenes, enseñarles cómo pueden cuidarse”, explica. Destacó la importancia de saber que tienen derecho a tomar decisiones sobre su cuerpo, su vida y su futuro: “Es muy importante que las mujeres, adolescentes y niñas sepan que nosotras como mujeres podemos decidir”.

Conocé más en este video.

 

Por María Isabel Guelfo

Image caption: 

Ellas son las promotoras territoriales que trabajan por el fin de las violencias de género y con el objetivo de promover los derechos sexuales y reproductivos en sus comunidades. Fotografía: Fernando Aramayo/UNFPA Argentina